El consejero Marcelo Ubal detalló los ejes estratégicos de la Universidad Tecnológica (UTEC) para los próximos años, con énfasis en el crecimiento
presupuestal, la expansión territorial hacia nuevos departamentos, el desarrollo de carreras y posgrados vinculadas a la inteligencia artificial y la
computación cuántica, y los desafíos en materia de permanencia, egreso y equidad en el acceso a la educación superior en el interior del país.
El consejero de la Universidad Tecnológica (UTEC), Marcelo Ubal, brindó detalles sobre la planificación institucional de cara a 2026, un período que encuentra a la universidad con un crecimiento.
Ubal destacó que fue en la instancia parlamentaria donde se logró mejorar ese escenario inicial. “Por más ideas que tengas, si no tenés presupuesto es complicado. Hoy podemos decir que nos fue bien, incluso en comparación con otros sistemas, proporcionalmente hablando”,
indicó, aclarando que la escala de UTEC es diferente, con unos 3.600 estudiantes actualmente y la expectativa de superar los 4.000 en el corto plazo.
Ese marco presupuestal, explicó, permite en primer lugar consolidar la oferta existente. “Nos permite mantener lo que tenemos y terminar la Licenciatura en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial en el norte, que estaba en su segundo año”, señaló. Al mismo tiempo, habilita avanzar en nuevos territorios que la universidad considera estratégicos. “Tenemos una priorización clara con Artigas, que es un lugar fundamental para nosotros y donde hace años queremos estar. También vamos a empezar una propuesta en Florida”, adelantó.
En relación con el área metropolitana, Ubal explicó que UTEC comenzará a tener presencia en Canelones, organizada en tres ejes territoriales: Ruta 8, Ruta 1 y Ruta 5. “Cada eje tiene su territorio de referencia y desde ahí vamos a empezar a atender el área metropolitana, principalmente por el volumen de personas con bachillerato completo que no acceden a la educación terciaria”, sostuvo. Además, señaló que se fortalecerán otros territorios de interés institucional, como San José y Paysandú, que ya están contemplados en el plan de acción.
En cuanto a la innovación académica, Ubal remarcó que la inteligencia artificial ocupa un lugar central en la propuesta educativa de UTEC. “La inteligencia artificial está bastante transversalizada. Donde hay tecnología de la información, ya sea computación, tecnólogos o mecatrónica, estamos trabajando con inteligencia artificial”, explicó. Si bien existe interés en llevar la Licenciatura en Inteligencia Artificial a otros territorios, advirtió que se trata de decisiones que requieren una fuerte inversión.
Más allá del plano académico, el consejero planteó un debate estratégico vinculado a la soberanía tecnológica. “No se trata solo de enseñar a usar la tecnología, sino de pensar en una inteligencia artificial soberana. Hoy la soberanía no depende únicamente del territorio, sino también de los datos. No podemos depender de corporaciones, porque los datos que estamos dejando en la red requieren extremo cuidado”, afirmó. En ese sentido, mencionó contactos regionales y destacó que Brasil impulsa la idea de una inteligencia artificial continental. “La semana pasada participé de un evento de instituciones de ciencia y tecnología de Brasil donde esta propuesta está arriba de la mesa, y veremos cómo podemos aportar desde Uruguay”, señaló.
Respecto a los egresados, Ubal indicó que la evaluación general es positiva, aunque varía según la carrera. Sin embargo, advirtió que el avance acelerado de las tecnologías obliga a pensar en formación permanente. “La inteligencia artificial es una tecnología emergente, pero ya están llegando otras, como la computación cuántica, que en cuatro o cinco años va a tener impactos muy fuertes”, sostuvo. Por eso, remarcó la necesidad de fortalecer los posgrados orientados a la investigación. “No solo especializaciones profesionales, sino maestrías y doctorados que permitan desarrollar, mejorar e integrar estas tecnologías a la
industria y al trabajo”, explicó.
En cuanto a la modalidad de cursado, fue enfático al diferenciar el grado del posgrado. “Las carreras de grado deberían ser presenciales, sobre todo por el proceso de socialización y por temas de salud mental. Virtualizar el grado refuerza el aislamiento de los chiquilines”, afirmó. En cambio, señaló que los posgrados pueden desarrollarse mayoritariamente en formato virtual, ya que los estudiantes están insertos en el mundo laboral y familiar.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la universidad, según Ubal, es la desvinculación estudiantil. “Tenemos un 50% de estudiantes que empiezan la UTEC y no la terminan. Es un número muy alto”, reconoció. Explicó que la principal causa es socioeconómica. “En algunos territorios, el 70% de nuestros estudiantes proviene de hogares más humildes del interior y muchos son primera generación universitaria”, destacó. En ese contexto, sostuvo que es imprescindible avanzar en un sistema sólido de becas. “No se puede compatibilizar ocho horas de trabajo con la universidad. Necesitamos becas que cubran alimentación, transporte y alojamiento, para que los jóvenes puedan terminar en tiempo y forma”, afirmó.
Otro factor crítico es el nivel con el que llegan los estudiantes en ciencias básicas. “Los gurises dejan por trabajo, por temas familiares y porque no logran superar matemática, física y química, principalmente matemática. Ese es un problema enorme”, admitió. Si bien existen cursos de nivelación, señaló que se evalúa profundizar el acompañamiento. “Estamos viendo la posibilidad de tener al menos un semestre de introducción o acompañamiento. No se trata de discutir si el problema viene del liceo o de la universidad, sino de darle a los estudiantes la base que necesitan”, sostuvo. En ese marco, confirmó que hay diálogo con Secundaria y con el
Codicen para fomentar una cultura matemática que permita que los estudiantes pierdan el miedo a estas materias.
Finalmente, Ubal destacó el cambio en la conducción de la institución y la importancia de una mirada desde el interior. “Hoy el gobierno de la UTEC no está concentrado en Montevideo. Dos de los cuatro consejeros estamos radicados en el interior. Mirar el interior desde el interior es completamente distinto”, afirmó. “El país no se va a desarrollar si no logramos desarrollar el interior en todas sus capacidades. En educación superior estamos caminando bien y la idea es seguir avanzando en ese sentido”, concluyó.

















