Por Javier de León.
Fracaso, no. Frustración, si.
Uruguay quedó fuera de la final de la Copa Amèrica ante Colombia, despuès de jugar durante un tiempo entero con un jugador de más. No supimos aprovechar la ventaja. Jugamos apurado, enloquecidos, imprecisos, todo el complemento, y por más que Bielsa apostó a ganador, con la inclusión de Giorgian De Arrascaeta y luego Luis Suárez, no pudo ser.
En la hora de la amarga eliminación, algunos balances rápidos.
Uruguay tuvo una primera fase excepcional, con tres victorias, nueve goles a favor, sólo uno en contra, arrasando por momentos. Pero la Copa es lo que viene a partir de Cuartos de Final.
Allí aparecieron Brasil y Colombia. No logramos convertir en 180 minutos. Con una prueba de carácter vencimos a los brasileños. En penales. Con Colombia no alcanzó con la personalidad. Debimos jugar más al fútbol y fundamentalmente aprovechar las ocasiones de gol, que en instancias decisivas suelen ser escasas.
El piso de la celeste en esta Copa eran las semifinales, a las que no accedìamos desde Argentina 2011. Y se logró. No haberlo hecho hubiera sido un fracaso. Pero el sueño, la expectativa, la ilusión, era ir por el título. Y de allí la frustración evidente que a todos nos embarga el alma.
La cuestión no es considerar todo maravilloso en la hora del triunfo, y pegar palos por doquier ante una derrota.
Uruguay ganó a Brasil y Argentina por Eliminatorias el año pasado, jugando con prestancia y protagonismo. El mismo que mostró en esta Copa. Pero le faltó contundencia en la hora más necesaria.
Venimos de una generación excepcional, de jugadores 9 y 10 puntos con la selección, que se acabó . Ya llegó al final, porque Suàrez, su último exponente, es muy probable que no continúe más.
Pero aún esa generación, que llegó a un cuarto puesto en Sudáfrica y un título en Argentina, como generalmente sucede, perdió más de lo que ganó.
Ahora tenemos otra, con futbolistas de 7 y 8 puntos, pero que deben dar el salto de calidad en el momento cumbre, convertirse en “gana-partidos”, para acceder al nivel de los 9 y 10 puntos.
Darwin es un muy buen delantero. No tenemos otro mejor. Pero en los últimos dos encuentros no pudo convertir. Y allí se definió la Copa.
Federico Valverde es un jugador de èlite en el Real Madrid, pero le falta un partido en el que digamos “ esta noche ganamos por el Halcón”.
Ronald Araujo es un gran zaguero, pero las lesiones lo han acompañado, y con 25 años sólo ha jugado 20 partidos con la selección.
Maxi Araújo fue clave en primera fase. Pero le faltó encarar y quebrar la zaga a partir de cuartos.
En fin, somos lo que somos. Este plantel nos brindarà satisfacciones. Para los títulos, precisamos un escalón más.







