Por Javier de León
Benjamín Urrea, más conocido por su sobrenombre “Garabato”, fue médico y uno de los fundadores del América de Cali colombiano, en 1927.
Años después, allá por 1948, el equipo escarlata decidió profesionalizarse, en plena época del “Dorado” colombiano, cuándo llevaron jugadores de renombre para jugar en su Liga, y entonces Garabato explotó.
“Que lo vuelvan profesional, que hagan del América lo que quieran, pero juro por mi Dios que nunca serán campeones”.
Al América le costó tres décadas ganar un título a nivel local, pero nunca más pudo obtener un lauro internacional. La Maldición de Garabato se hizo efectiva en cada final de Copa Libertadores que jugó el escarlata, cuatro masculinas y una femenina. Seguramente la que está más prendida en la memoria de los uruguayos fue la de 1987, cuándo Diego Aguirre a DOS segundos del final del alargue, en Santiago de Chile, le dio el título a Peñarol.
¿Qué relación tiene Garabato con la celeste?
Por analogía, forzada quizás, podríamos concluir que sufrimos la “Maldición de Luis”, por la vía de los hechos, nomás, porque Suárez no maldijo a nada ni a nadie. Pero el último gol que convirtió la selección que dirige Marcelo Bielsa fue en julio, y lo logró …LUIS SUÁREZ.
Un par de meses después, en el partido siguiente, el goleador histórico decidió retirarse ante Paraguay en el Centenario por Eliminatorias.
Pasó Paraguay en setiembre, pasó Venezuela en setiembre, pasó Perú en octubre, pasó Ecuador en octubre. Y siempre a dique seco.
El último gol para Uruguay fue aquel de Suárez. Y después que se retiró Luis, van tres partidos íntegros y cero goles. Garabato en su estado más puro.
AHORA COLOMBIA
Ahora llega Colombia, la misma que nos dejó afuera de la final de Copa América, hoy en el Centenario.
Será el regreso de Rodrigo Bentancur, que se sumará al medio junto a Fede Valverde, aunque sorpresivamente se anuncia que el tercero de mitad de campo no será Ugarte, quién se sentaría en el banco de suplentes, y jugaría Brian Rodriguez.
Arriba está el terceto favorito de Bielsa: Pellistri, Darwin Nuñez y Maxi Araújo.
Con algunos problemas en la zaga central, Ronald Araújo, Santi Bueno y Seba Cáceres sentidos, igualmente el plantel está casi completo.
Es necesario volver a elaborar como en el 2023, quebrar la maldición del cero gol en el arco adversario, y ¡¡GANAR!! Hay que volver a sumar de a tres puntos.
Sufrimos una crisis de confianza, en esos agujeros negros en el que caen las selecciones en algún momento de su trayecto. También ha perdido la confianza de parte de la afición, que no llenará el Estadio Centenario. Hora de recuperarse, ahora, ya.
Si no, esta Eliminatoria, pese a los seis que clasificarán directamente, será de sufrimiento como las anteriores.
















