La subdirectora de Hacienda de la Intendencia de Río Negro destacó el avance de las mujeres en espacios de decisión, aunque advirtió que todavía persisten desigualdades. También se refirió al rol de las políticas públicas para atender situaciones de vulnerabilidad y puso al Plan Guido como ejemplo de una iniciativa que busca generar autonomía económica.
Para la Cra. Andrea Rimoldi, ocupar la Subdirección de Hacienda de la Intendencia de Río Negro representa la continuidad de una extensa trayectoria profesional dentro de la administración departamental. Desde su ingreso a la Intendencia en enero de 2009, recorrió distintas áreas y construyó una carrera vinculada fundamentalmente al trabajo técnico. La llegada al actual cargo sumó, a esa trayectoria, la confianza política del intendente Guillermo Levratto, con quien además mantiene una relación de amistad de muchos años.
Hacienda es una de las áreas más sensibles de la administración departamental. Allí se gestiona el flujo financiero de la Intendencia, tanto en materia de ingresos como de pagos, y sus decisiones tienen una incidencia directa en el funcionamiento del gobierno y en la vida cotidiana de trabajadores, proveedores y familias. “Es un área sumamente sensible, es un área de confianza y es un área muy técnica también”, señala Rimoldi. Y agrega que se trata de una dependencia que suele quedar especialmente expuesta cuando existen dificultades para cumplir con los cronogramas de pago.
En ese sentido, destaca que una buena administración de los recursos no solamente permite cumplir con las obligaciones de la Intendencia, sino que también genera las condiciones para avanzar en obras y políticas públicas. Los recursos departamentales, explica, se complementan con ingresos de origen nacional y con distintos convenios y programas que permiten financiar proyectos concretos. Como ejemplo, menciona los convenios del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI), donde una parte de los recursos es aportada por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y otra debe ser cubierta por la propia Intendencia. “Ahí es cuando vos tenés que manejar muy bien el uso de esos fondos”, sostiene. También se refirió a la gestión pública y la incorporación de una perspectiva de género en la toma de decisiones y en la distribución de los recursos.
Rimoldi destacó que actualmente el gabinete de la Intendencia de Río Negro está integrado por 36 personas que ocupan cargos de dirección, encargaturas u otras responsabilidades, de las cuales 15 son mujeres, esto representa más del 40%. Para la subdirectora de Hacienda, el dato merece ser visibilizado porque implica que las mujeres están participando activamente en espacios donde se toman decisiones. “Estamos las mujeres decidiendo, y esa decisión también lleva a que nosotros podamos colocar una mirada distinta”, afirma.
A su entender, la presencia femenina en los ámbitos de decisión permite incorporar experiencias y necesidades que muchas veces pueden quedar fuera de las prioridades si no son contempladas desde esa perspectiva. Sin embargo, Rimoldi considera que aumentar la cantidad de mujeres en cargos de responsabilidad no es suficiente. “No alcanza solo con que haya más mujeres”, advierte. Para que exista una verdadera igualdad, también es necesario brindarles las herramientas, los recursos y el respaldo necesarios para ejercer sus funciones.“Si hay más mujeres y es solamente para cubrir la cuota o decir ‘hay una mujer en este cargo’, pero yo no le doy las herramientas, no le doy la confianza, no le doy el espaldarazo, no le doy los recursos, no va a poder hacerlo”, explicó.
Su propia experiencia profesional le permite dimensionar los cambios que se han producido durante las últimas décadas. Cuenta que, cuando comenzó su actividad profesional siendo muy joven, tuvo que “pelear bastante por un lugar”. Con el tiempo, entiende que la experiencia y la trayectoria permiten construir un espacio de reconocimiento, aunque considera que todavía existen desigualdades, particularmente en materia salarial, incluso cuando se trata de personas que desempeñan el mismo cargo y tienen las mismas responsabilidades.
Para Rimoldi, la discusión sobre género tampoco puede quedar limitada al ámbito laboral. Existen situaciones de vulnerabilidad que requieren una respuesta desde las políticas públicas, especialmente cuando las desigualdades económicas se encuentran vinculadas a situaciones de violencia.
En ese punto destaca el Plan Guido, una iniciativa financiada exclusivamente con recursos de la Intendencia y dirigida a mujeres jefas de hogar con hijos a cargo y mujeres en situación de vulnerabilidad social. El programa, además de generar una oportunidad laboral, incorpora capacitación en oficios. “De repente, mujeres que no trabajaron por la razón que sea, porque no se lo permitieron o porque no tuvieron las oportunidades, están aprendiendo el oficio”, explicó. La intención, agrega, es que esa experiencia les permita luego acceder a otros empleos, con mayor estabilidad y mejores oportunidades.
Para la subdirectora de Hacienda, este tipo de políticas demuestra que la administración de los recursos públicos también puede contribuir a reducir desigualdades. Para ello considera fundamental el trabajo en territorio, el contacto directo con las poblaciones vulnerables y la articulación entre las distintas áreas de la Intendencia.
En ese sentido, destaca el trabajo conjunto entre la Unidad de Juventud, Género y Diversidad y el Departamento de Políticas Sociales, además de la participación de referentes de los centros de barrio y otros espacios desde donde pueden detectarse situaciones que requieren atención.
La jerarca también considera positivo que dentro del actual gabinete exista una importante presencia de mujeres y plantea la posibilidad de generar una instancia específica de intercambio entre las mujeres que ocupan cargos de responsabilidad.
“Si nos juntáramos todas en una instancia de intercambio entre las mujeres que ocupan responsabilidades de gobierno saldrían cosas muy buenas”, afirmó. Generar un espacio donde las distintas directoras y responsables puedan compartir experiencias, identificar necesidades y pensar propuestas que puedan trasladarse a las políticas departamentales.
Rimoldi entiende que la perspectiva de género también forma parte de la discusión sobre cómo se asignan los recursos públicos, considerando que detrás de cada decisión presupuestal no solamente existen números, sino que están las necesidades concretas de las personas y las posibilidades de generar herramientas que permitan ampliar derechos, oportunidades y autonomía.







