La pediatra y neonatóloga Dra. Natalia Cardozo explicó cómo se transmite la enfermedad meningocócica, cuáles son los grupos de mayor riesgo y la importancia de la vacunación. Ante el aumento de casos, el Ministerio de Salud Pública amplió de forma transitoria la vacunación gratuita, que actualmente alcanza a niños y adolescentes de entre 9 y 15 años.
El meningococo es una bacteria que puede provocar cuadros graves y evolucionar rápidamente.
En diálogo con El Rionegrense, la pediatra y neonatóloga Dra. Natalia Cardozo explicó las principales características de la enfermedad meningocócica, sus formas de transmisión y el papel que cumple la vacunación para prevenir sus manifestaciones más severas y reducir la circulación de la bacteria. “El meningococo es una bacteria que se llama Neisseria meningitidis”,explicó Cardozo.
Su único reservorio es el ser humano y puede transmitirse de persona a persona a través del contacto directo con secreciones respiratorias, incluso desde personas que son portadoras sin presentar la enfermedad. La especialista señaló que la bacteria sobrevive poco tiempo en el ambiente, por lo que el contagio se produce principalmente mediante contactos estrechos. Una persona puede tener el meningococo alojado en la nasofaringe sin presentar síntomas y, aun así, transmitirlo. Una de las principales preocupaciones es su capacidad de volverse invasivo. Cardozo explicó que el meningococo puede atravesar la mucosa, ingresar al torrente sanguíneo y posteriormente alcanzar el sistema nervioso central, donde puede producir meningitis, “una infección grave del sistema nervioso central”. También puede provocar meningococcemia y cuadros severos como púrpura fulminante o shock séptico.
Los recién nacidos, lactantes y niños pequeños se encuentran entre los grupos de mayor vulnerabilidad debido, entre otros factores, a que su sistema inmunológico todavía está en desarrollo. Esto hace que sean más susceptibles a determinadas enfermedades infecciosas y a presentar formas graves.
La pediatra puso especial énfasis también en los adolescentes, ya que constituyen uno de los grupos donde es más frecuente encontrar personas portadoras del meningococo. Cardozo explicó que entre un 10% y un 20% de la población puede ser portadora de Neisseriameningitidis en la nasofaringe, situación que se observa especialmente entre los adolescentes. Esto significa que pueden tener la bacteria sin desarrollar síntomas y transmitirla a otras personas. “Cuando nosotros queremos disminuir el número de casos de una enfermedad, lo más importante es disminuir el estado de portador”, señaló Cardozo a El Rionegrense. Por este motivo, la vacunación en los adolescentes adquiere especial relevancia: permite protegerlos frente a la posibilidad de desarrollar una enfermedad invasiva y, al mismo tiempo, contribuye a reducir la circulación de la bacteria en la comunidad.
En cuanto a la situación en Uruguay, Cardozo recordó que las vacunas contra el meningococo ya existían, aunque durante los últimos años no formaban parte del esquema habitual de vacunación. Según explicó, a partir de 2023 se produjo un cambio epidemiológico, con un aumento de los casos y modificaciones en los serogrupos que estaban provocando la enfermedad. Frente a esta situación comenzaron a reforzarse las medidas preventivas y la vacunación pasó a ser recomendada por especialistas y organizaciones pediátricas. En 2025, Uruguay incorporó la vacunación gratuita contra el meningococo al Calendario Nacional de Vacunación, incluyendo una vacuna que protege contra el serogrupo B y otra dirigida contra los serogrupos A, C, W, X e Y. En el caso del meningococo B, la vacunación gratuita fue incorporada para los niños nacidos a partir del 1.º de mayo de 2025. Cardozo aclaró que, en el caso de niños mayores que no estén comprendidos dentro de esa cohorte, los padres que deseen brindarles protección contra el serogrupo B pueden consultar con su pediatra y acceder a la vacuna de manera particular. El esquema a administrar dependerá de la edad del niño.
Por otra parte, ante el aumento de casos de enfermedad meningocócica registrado durante 2026, el Ministerio de Salud Pública resolvió ampliar de manera excepcional y transitoria la vacunación gratuita con la vacuna que brinda protección contra los serogrupos A, C, W, X e Y. La estrategia se fue extendiendo progresivamente a nuevas franjas etarias y actualmente comprende a niños y adolescentes de entre 9 y 15 años. El MSP prevé continuar ampliando la cobertura a otras edades en función de la disponibilidad de dosis.
Cardozo destacó la importancia de diferenciar las vacunas disponibles. La que actualmente se administra gratuitamente en el marco de esta ampliación para niños y adolescentes brinda protección contra los serogrupos A, C, W, X e Y, mientras que la vacuna contra el meningococo B es diferente. Para aquellos niños mayores que no están comprendidos en el esquema gratuito contra el serogrupoB, las familias pueden optar por administrarla de manera particular, previa consulta con su pediatra.
Más allá de la vacunación, Cardozo destacó que existen medidas cotidianas que ayudan a disminuir la transmisión. Entre ellas mencionó el correcto lavado de manos, evitar el contacto directo con secreciones de personas que presentan síntomas y el uso de tapabocascuando corresponde. También señaló que determinadas situaciones pueden favorecer el contagio, como el hacinamiento y la permanencia de muchas personas enespacios reducidos y poco ventilados. A su vez, indicó que la exposición al humo de tabaco se encuentra entre los factores que pueden aumentar el riesgo.
En el caso de los niños, el contacto estrecho es especialmente frecuente porque comparten juguetes y objetos y suelen llevárselos a la boca. En los adolescentes, en tanto, también son habituales las situaciones de contacto cercano que pueden facilitar la transmisión. La especialista explicó además que existen personas con determinadas condiciones de salud que presentan un riesgo mayor de desarrollar formas graves de la enfermedad, como pacientes sin bazo, con algunas enfermedades crónicas severas, patologías hemato-oncológicas o que reciben tratamientos que disminuyen la respuesta del sistema inmunológico.
Cardozo remarcó la importancia de la prevención frente a una bacteria que puede permanecer sin generar síntomas en una persona portadora, pero que también tiene la capacidad de convertirse en invasiva y provocar cuadros de extrema gravedad. En ese contexto, la vacunación constituye una herramienta fundamental tanto para la protección individual como para disminuir la circulación del meningococo en la comunidad.







