Según informó El Observador, un reciente informe de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) reveló que, en los últimos diez años de monitoreos conjuntos entre Uruguay y Argentina, se registraron más incumplimientos ambientales en la desembocadura del río Gualeguaychú que en la planta de UPM en Fray Bentos.
De acuerdo al reporte, en los controles realizados sobre los efluentes de la planta de UPM en Fray Bentos se constataron 12 incumplimientos normativos, vinculados a siete parámetros de calidad, entre ellos aceites y grasas, cromo total, temperatura y pH.
En contraste, en la desembocadura del río Gualeguaychú se detectaron 505 incumplimientos asociados a 14 parámetros de calidad del agua, como hierro, aluminio, berilio y amonio, muchos de ellos reiterados en distintas mediciones.
Los monitoreos forman parte de los controles ambientales establecidos tras el conflicto bilateral por la instalación de la planta de celulosa, e incluyen análisis en efluentes, zonas de influencia, sedimentos y estudios biológicos en el Río Uruguay.














