Por Pbro Mauro Cardozo- Cura Párroco
La frase que elegí como título siempre me ha resultado bastante cuento de hadas, un deseo que está en el corazón de cada ser humano con una melodía
casi de canción de cuna pero que poco tiene que ver con las navidades a las que ustedes y yo estamos desafortunadamente mal acostumbrados.
Normalizamos que en Navidad haya cosas que no tiene nada que ver con el Nacimiento de Jesús, díganme que tiene que ver con la Navidad los
borrachos, y las peleas familiares; a nivel de nuestra sociedad, díganme que tiene que ver con el pobre nacimiento de Cristo, botellas rotas en la rambla,
grandes operativos y accidentes de tránsito; ni que hablar, explíquenme que tiene de noche de paz lo viven los soldados en las guerras que aún hoy se
están librando en el mundo entero. Y entonces?
Entonces, la Navidad es Jesús, el amor es Jesús, la Paz es Jesús. Mientras en nuestras familias, nuestra sociedad, y nuestro mundo sigamos
celebrando Navidad sin Jesús, seguiremos sin Paz y sin amor…
Dios nos elige, una y otra vez, Él se hace uno de nosotros para regalarnos la verdadera paz y amor, para mostrarnos el camino que podemos juntos recorrer
para llegar no sólo a una noche de paz y amor sino a una vida de paz y amor.
Como dice la Canción de Giego, Dios no quiere para nosotros una noche de Navidad, sino una Vida de Navidad, para eso se hizo hombre, para eso nació
en el la cueva de Belén y lo pusieron en una batea donde comían los animales.
El Evangelio de Lucas cuenta que después del nacimiento de Jesús, unos ángeles se les aparecen a los pastores que cerca estaban cuidando sus
rebaños y luego que les dan la buena noticia del nacimiento, aparece el ejército de ángeles cantando “GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y EN LA TIERRA PAZ A
LOS HOMBRES AMADOS POR EL SEÑOR”; la gloria de Dios es regalarnos esa paz, ese amor, recibamos ese regalo junto con el niño que se nos ha dado,
FELIZ NAVIDAD!!! JESÚS NACIÓ!!! La paz y el amor nacieron


















