Durante una visita a Fray Bentos, el presidente de la República, Yamandú Orsi, protagonizó este martes 6 de mayo un cálido intercambio con Valentino, un niño que lo abordó con una serie de preguntas espontáneas y descontracturadas. El diálogo, que se viralizó rápidamente en redes, mostró una faceta cercana y emotiva del mandatario.
Con apenas 7 años, Valentino se convirtió en protagonista inesperado de la cobertura electoral en Río Negro. Hijo de los periodistas Ana Fumon —integrante del equipo de El Rionegrense— y Martín Rostan, este curioso y entusiasta niño se animó a entrevistar a todos los candidatos a las elecciones municipales. Las entrevistas están disponibles en el Instagram de ElRionegrense y han captado la atención tanto de los vecinos como de los propios candidatos.
El encuentro con el presidente de la república se dio en el marco de su agenda en la capital de Río Negro, donde Orsi participó de diversas actividades institucionales, entre las que se incluyó esta breve conversación con Valentino. “¿Qué querías ser cuando eras chico?”, fue una de las primeras preguntas del pequeño. El presidente respondió con una sonrisa: “De todo un poco quería ser. Me acuerdo de que quería ser carpintero, bombero, jugador de fútbol, pero al final terminé siendo profesor de historia”.
A medida que avanzaba la charla, el niño se animó a indagar más a fondo: “¿Tenés miedo a algo?”. Orsi, sin perder la sinceridad, confesó: “A muchas cosas, me parece. Al dolor, a la enfermedad, a no poder ver a la gente que quiero, por razones distintas, fundamentalmente por la muerte”.
Uno de los momentos más simpáticos del intercambio llegó cuando Valentino preguntó: “Si tuvieras un superpoder, ¿cuál sería?”. El mandatario no dudó: “Volar”, dijo, con la misma convicción con la que minutos después respondería a otra de sus preguntas: “¿Te gusta ser presidente?”. “Sí, me encanta”, afirmó.
El diálogo concluyó con un abrazo entre ambos, sellando una escena que reflejó humanidad, cercanía y espontaneidad, lejos del protocolo habitual. En un contexto político cargado, este tipo de gestos ganan valor simbólico y conectan con la ciudadanía desde lo cotidiano.

















