En tiempos donde la apatía política parece ganar terreno, un grupo de jóvenes vinculados al Partido Comunista y al Frente Joven se moviliza en barrios y espacios de encuentro como forma de encontrar un lugar donde trabajar por temas que les interesan, con una mirada propia de su edad.
Estos jóvenes consideran que la participación activa es una herramienta de construcción, pero además una forma de reclamar un espacio y hacerse escuchar.
La militancia de estos jóvenes —como la de otros, en distintos partidos— va más allá de lo electoral y es parte de una demanda a la sociedad en sí, una sociedad que muchas veces no escucha.
Florencia, Antonella y Sergio son estudiantes de Magisterio y, como parte de su reclamo y demanda, hablan de oportunidades, empleo, salud y participación. “Creo que todos somos agentes políticos, todo pasa por la política: conocer lo que está pasando, tanto en el departamento como en el país. A mí me invitó un compañero, que se llama Sergio; comenzamos a hablar sobre lo que estaba pasando en el departamento, me invitó a una reunión, y ahí me encontré con Sergio Merello y otras personas que hoy por hoy son compañeros”, dijo a El Rionegrense Florencia Centurión.
En el mismo sentido, Sergio Steinhart expresó: “Todos estamos atravesados por la política. Más allá de la política partidaria, en el momento de tomar decisiones uno pone su experiencia y se vuelca por un lado u otro. Y respondiendo a lo que es la política partidaria, todos tenemos que ser partícipes de las políticas, porque son estas las que llevan acciones que son el futuro del mañana”.
Florencia explicó que, forman parte del Frente Joven, donde confluyen jóvenes de todos los sectores. Además, ella, al igual que sus compañeros, forma parte de la 1001. “Ahí encontré un espacio donde nos escuchan. Es importante poder convivir con gente con experiencia, que nos deje un lugar, y yo me siento muy cómoda en lo que es la 1001, que es un partido con mucho potencial”, contó. Sergio, asimismo, dijo que desde su punto de vista “el FA es quien responde a las necesidades de todas las clases, sin mirar las caras, sin excluir y abrazando a todos por igual”.
Antonella Molinari también contó por qué decidió sumarse al FA: “Sabemos la historia que tienen de lucha y de defensa hacia las personas más vulnerables y los trabajadores. Como jóvenes, creemos que tenemos que ser escuchados. Dentro de la 1001 nos abrieron las puertas, conocimos compañeros que apostaron a nosotros como jóvenes y estamos súper agradecidos”.
Los jóvenes coinciden en que hay varios temas en los que, como generación, tienen preocupaciones y en los que creen que pueden aportar desde su mirada. Algunos de esos temas fueron trabajados en las reuniones programáticas del FA.
“Nosotros empezamos a desarrollar algunos temas, como la descentralización de UDELAR, para que sea más fácil acceder a carreras. También algo súper importante que vemos como jóvenes es poder instalar un centro de rehabilitación, por el tema de las drogas, que hoy abunda; el tema de la locomoción en los pueblos; salud, donde hay mucha precariedad”, explicó Florencia.
Sergio comentó que el empleo es uno de los temas que más les preocupa. “Río Negro es el primer departamento —y no estoy orgulloso de esto— con la mayor tasa de desempleo a nivel nacional”, manifestó. “Otro de los temas que se necesitan resolver es la caminería rural: muchos jóvenes del interior del departamento no han podido concurrir a los centros educativos”, agregó.
Sobre si es fácil ser escuchados como jóvenes, Florencia dijo: “Al principio pensé que era un espacio para gente con experiencia, que supiera del tema, que hubiera estudiado. Hoy me di cuenta de que también nosotros podemos ser escuchados. Es importante que nos sentimos escuchados y, aunque no nos escuchen, vamos a seguir trabajando. El lugar lo estamos construyendo nosotros”.
Antonella Molinari dijo que les encantaría que la próxima administración tenga un área específica de juventud “donde podamos ser escuchados y generar propuestas hacia el departamento, y desde nuestra mirada de jóvenes”.
“Estaría buenísimo trabajar en un departamento de juventud, pero no hay que ponerse un techo, sino mirar y responder a todas las necesidades que está teniendo el departamento, y atender a todas las edades”, explicó Sergio.






















