La murga fraybentina logró el bicampeonato del Campeonato del Interior y sumó nuevos podios en distintos concursos del país. Su director artístico,
Claudio Cabral, destacó el trabajo de la murga, el apoyo de la comunidad y el crecimiento del proyecto en los últimos tres años.
La murga fraybentina Golpe y Quedó culminó el carnaval 2026 con un balance ampliamente positivo, tanto desde lo artístico como desde los resultados obtenidos en distintos concursos del país. Así lo expresó su director artístico, Claudio Cabral, quien destacó especialmente el trabajo colectivo y el grupo humano que se formó alrededor del proyecto.
“Primero que nada la evaluación es muy positiva”, señaló Cabral, quien remarcó que más allá de los premios obtenidos, el aspecto más valioso fue el compromiso de todas las personas que hacen posible la murga. En ese sentido, destacó el rol de los murguistas, pero también de quienes trabajan detrás del escenario: utileros, maquilladores, vestuaristas, escenógrafos, iluminadores, integrantes de la comisión y las familias que acompañan durante todo el proceso. “Se formó un grupo humano precioso y con muchas ganas de seguir”, afirmó.
El director también subrayó la importancia del apoyo familiar para poder sostener la actividad durante todo el año. Los ensayos y la preparación del espectáculo demandan muchas horas, generalmente después de la jornada laboral de cada integrante. “Muchos llegamos de trabajar y a las nueve ya tenemos que estar en el ensayo. Eso significa perder tiempo en casa, pero después en carnaval la familia acompaña y uno se siente respaldado”, explicó.
En lo competitivo, Golpe y Quedó tuvo una temporada destacada. Durante este año participó en seis concursos y obtuvo dos primeros premios, entre ellos el campeonato del Interior, además de consagrarse campeón regional en Salto. También logró segundos puestos en el concurso local y en Mercedes. “Fue un año muy productivo desde todo punto de vista. El proyecto se armó con un gran trabajo colectivo y después los resultados acompañaron”, expresó Cabral, quien recordó que el título del Campeonato del Interior significó además un nuevo logro para la murga, que ya había obtenido ese mismo premio en 2024.
Uno de los desafíos del espectáculo de este año fue lograr una propuesta que pudiera conectar con públicos de diferentes lugares del país. Según explicó el director artístico, cuando una murga recorre distintos concursos es importante evitar un contenido demasiado localista.
“Tratamos de hacer un espectáculo más global, que pueda entenderse en todos lados. Si es demasiado local, cuando vas a otra ciudad la gente no logra conectarse”, señaló. Cabral reconoció que ese equilibrio no es fácil de lograr, pero consideró que este año el objetivo se cumplió y que los resultados reflejan ese trabajo. Desde lo artístico también destacó el nivel del grupo de voces y el compromiso de todo el plantel. “Más allá de que son grandes cantores y cantoras, son muy buenas personas, y trabajar en ese clima hace que todo fluya mejor”, indicó.
La murga también moviliza a una gran cantidad de personas detrás del espectáculo. Cabral explicó que sobre el escenario participan 19 integrantes, pero el equipo total es mucho más amplio. A ellos se suman entre cinco y seis personas en maquillaje, un iluminador, un diseñador de vestuario y una vestuarista encargada de confeccionar la indumentaria. Además, la comisión está integrada por entre diez y quince personas, hay un grupo de unos quince colaboradores y entre cinco y seis utileros, sin contar a las familias que acompañan permanentemente el proyecto. “En total somos alrededor de 60 personas trabajando alrededor de la murga”, señaló.
Golpe y Quedó tiene además una fuerte identidad familiar. La murga fue fundada en 1984, dejó de salir en 2003 y regresó en 2023 para participar nuevamente en el carnaval 2024. Desde su retorno ha tenido una participación destacada en distintos concursos del país. En tres años consecutivos; 2024, 2025 y 2026; ha participado en 14 concursos, logrando subir al podio en diez oportunidades y obteniendo seis primeros premios.
En el caso de Cabral, la relación con la murga atraviesa varias generaciones de su familia. “Primero estuvo mi abuelo, después mi padre, que incluso conoció a mi madre en la murga, y ahora seguimos nosotros con mi hermano”, contó. A esa tradición familiar se suman también otros integrantes que tienen vínculos con antiguos murguistas, lo que refuerza el carácter colectivo y familiar del grupo.
El director también destacó el respaldo permanente de la comunidad fraybentina, que resulta clave para sostener el proyecto. “Una murga puede gastar más de un millón y medio de pesos por carnaval, y los premios no cubren esos costos”, explicó. Por eso, valoró el apoyo de los vecinos y de las empresas locales que colaboran a través de rifas, ventas de comida, peñas y distintas actividades. “Hay mucha gente que siempre está dispuesta a dar una mano, y eso hace que todo sea más fácil”, señaló. Tras el cierre de la temporada, el grupo ahora se prepara para una instancia tradicional: la fiesta de fin de carnaval, en la que participan murguistas, familiares y colaboradores. “Es una costumbre que tenemos desde que se fundó la murga, una noche para celebrar y agradecer”, explicó Cabral.
En cuanto al futuro, el director prefirió no adelantarse demasiado. Por el momento la intención es que los integrantes puedan descansar después de un año intenso de trabajo. “Seguramente la murga volverá el año que viene, pero ahora queremos disfrutar lo que fue este carnaval”, concluyó.
















